19/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Integrantes de Provincias Unidas. Imagen: Web.
El bloque de Provincias Unidas atraviesa una profunda crisis interna tras quedar dividido frente al intento opositor de derogar el DNU 70/2023 de Javier Milei. Las ausencias de diez de sus 18 diputados, los cuestionamientos contra Gisela Scaglia y las diferencias entre los gobernadores profundizaron el riesgo de una ruptura.
La fallida sesión opositora del jueves dejó al descubierto las profundas diferencias que atraviesan a Provincias Unidas. El bloque quedó en el centro de las críticas luego de que 10 de sus 18 diputados no se sentaran para dar quórum al debate que buscaba derogar el DNU 70/2023 del presidente Javier Milei.
La falta de quórum impidió el inicio de la sesión y abrió una disputa interna por las responsabilidades políticas. Los cuestionamientos apuntan tanto a los legisladores ausentes como a decisiones adoptadas en jornadas anteriores que, según integrantes del espacio, terminaron facilitando la estrategia parlamentaria del oficialismo nacional.
Dentro de la bancada reconocen que la situación llegó a un punto crítico. “Quedó el bloque muy astillado”, admitió uno de sus integrantes, en referencia a la pérdida de confianza y al deterioro de las relaciones entre los distintos sectores.
Gisela Scaglia, en el centro de las críticas
La presidenta del bloque, Gisela Scaglia, quedó bajo fuertes cuestionamientos luego de publicar una imagen en un spa mientras gran parte de su espacio atravesaba una jornada de tensión parlamentaria. La fotografía fue considerada por dirigentes del sector como una señal de frivolidad en medio de un conflicto político que podía tener consecuencias legislativas.
Sin embargo, el malestar no se limita a esa publicación. Los reproches también están vinculados con su actuación en una comisión parlamentaria, donde integrantes de Provincias Unidas consideran que sus decisiones favorecieron los movimientos de La Libertad Avanza para avanzar con modificaciones relacionadas con el DNU 70/2023.
Según la información difundida sobre el conflicto, Scaglia impulsó un cambio en la representación del bloque: el rionegrino Sergio Capozzi fue reemplazado por el santafesino José Núñez en una instancia parlamentaria clave para el oficialismo.
El movimiento se produjo cuando La Libertad Avanza necesitaba reunir a los legisladores necesarios para garantizar el quórum de la comisión. La decisión generó sospechas y cuestionamientos entre sus compañeros de bancada, que reclamaron explicaciones sobre las negociaciones y los criterios utilizados.
En el bloque también circulan versiones que vinculan los movimientos de Scaglia con sus relaciones políticas con referentes del oficialismo. Esas interpretaciones forman parte de las acusaciones internas y no constituyen, por sí mismas, hechos probados.
Las diferencias entre los gobernadores amenazan la unidad
Provincias Unidas nació de una alianza entre los gobernadores de Córdoba, Martín Llaryora; Santa Fe, Maximiliano Pullaro; Chubut, Ignacio Torres; Jujuy, Carlos Sadir; y Santa Cruz, Claudio Vidal.
Pese al intento de consolidar una alternativa política con identidad propia, las diferencias entre los intereses provinciales y las estrategias frente al Gobierno nacional dificultan sostener una posición común.
La fractura quedó especialmente expuesta por el contraste entre los diputados cordobeses, que acompañaron la iniciativa opositora, y los santafesinos que no dieron quórum. La situación también salpicó políticamente a Pullaro, cuyo vínculo con sectores progresistas podría verse afectado por la controversia.
Desde el entorno del gobernador santafesino aseguran que Pullaro no estuvo detrás de las decisiones de sus legisladores y atribuyen los movimientos a Scaglia. Dentro de la bancada, además, circulan versiones sobre posibles negociaciones relacionadas con el futuro del PRO en Santa Fe.
Estas acusaciones profundizaron las diferencias entre los integrantes del espacio y alimentaron las dudas sobre la capacidad de sus principales referentes para coordinar una estrategia legislativa compartida.
Llaryora buscaba marcar distancia de Milei
El conflicto también dejó en evidencia las contradicciones políticas de la alianza. Mientras los diputados cordobeses acompañaron la iniciativa contra el decreto, Martín Llaryora venía desarrollando una estrategia pública de diferenciación respecto de Javier Milei, con críticas al Gobierno nacional en distintos medios de comunicación.
Para algunos integrantes de Provincias Unidas, las diferencias entre el discurso de los gobernadores y las decisiones de sus representantes parlamentarios complican la construcción de una identidad común.
El bloque también reúne a dirigentes con trayectorias diferentes: gobernadores con estructuras provinciales propias, radicales alejados de sus conducciones tradicionales y legisladores que se incorporaron por fuera de las alianzas originales. Esa heterogeneidad, que inicialmente fue una fortaleza electoral, ahora aparece como uno de los principales obstáculos para mantener la unidad.
Una reunión clave y la amenaza de una ruptura
La conducción de Provincias Unidas deberá afrontar ahora el desafío de recomponer las relaciones internas en medio de un clima de desconfianza, acusaciones cruzadas y exigencias de cambios en la conducción parlamentaria.
Un sector del bloque reclama que Gisela Scaglia deje la presidencia, mientras otros advierten que, sin una modificación profunda en el funcionamiento interno, la ruptura podría volverse inevitable.
Para el miércoles está prevista una reunión que promete ser decisiva para el futuro inmediato del espacio. Antes de ese encuentro, sectores socialistas y radicales sin gobernador propio dentro de la bancada podrían mantener conversaciones para analizar alternativas.
Mientras algunos dirigentes exigen explicaciones y responsabilidades por la sesión frustrada, otros prefieren esperar a que se definan las alianzas políticas del próximo año.
La disputa por el DNU 70/2023 dejó al descubierto una crisis que va más allá de una sesión fallida: Provincias Unidas enfrenta una fractura interna que amenaza con debilitar su capacidad de acción parlamentaria y poner en riesgo su continuidad como bloque unido.







