13/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Belgrano Cargas. Imagen: Web.
El gobernador Gustavo Sáenz reclamó al Gobierno de Javier Milei que incluya como obligatorias las obras de los ramales C-14 y C-15 del Belgrano Cargas en la licitación ferroviaria. Advirtió que dejar las inversiones a criterio de las empresas privadas puede profundizar el atraso del Norte argentino y perjudicar la competitividad de la producción regional.
Salta volvió a exigirle al Gobierno de Javier Milei garantías concretas para la recuperación de los ramales C-14 y C-15 del Belgrano Cargas. El gobernador Gustavo Sáenz reclamó que las obras sean obligatorias dentro de los pliegos de la licitación ferroviaria y cuestionó que su ejecución quede supeditada a la decisión de las empresas privadas interesadas en el negocio.
El planteo pone en el centro una discusión clave para el federalismo: si la apertura a operadores privados garantizará las inversiones necesarias para el desarrollo del Norte o si las provincias volverán a quedar relegadas frente a las regiones con mayor infraestructura y mejores condiciones logísticas.
Sáenz sostuvo que lleva más de un mes realizando gestiones ante la Nación para modificar las condiciones de la licitación. Su reclamo coincide con el de los sectores empresarios y productivos de Salta, que consideran indispensable recuperar las conexiones ferroviarias para reducir costos y fortalecer la actividad económica regional.
“Las obras deben ser incluidas como obligatorias, y no como optativas, en los pliegos de licitación”, afirmó el mandatario al referirse a los dos ramales estratégicos.
Dos ramales clave para la producción y el comercio regional
La recuperación de estas vías ferroviarias es considerada fundamental para mejorar el transporte de cargas y conectar la producción del NOA con mercados nacionales e internacionales.
El ramal C-14 une el área de Cerrillos, en Salta, con el Paso de Socompa, en la frontera cordillerana con Chile. Su recuperación representa una oportunidad para fortalecer la conexión ferroviaria hacia los mercados del Pacífico.
Por su parte, el ramal C-15 conecta Salta y Jujuy con la frontera boliviana, una vía estratégica para ampliar las posibilidades comerciales y mejorar la integración regional.
Ambas conexiones pueden contribuir al desarrollo de actividades como la minería, el agro y la industria, sectores que necesitan alternativas de transporte eficientes para competir en mercados cada vez más exigentes.
Sáenz advirtió que el Norte no puede esperar otros 50 años
El gobernador cuestionó los retrasos históricos en infraestructura y advirtió sobre las consecuencias económicas de mantener los ramales sin las inversiones necesarias.
“No podemos seguir esperando otros 50 años por las obras ferroviarias que necesitamos para transportar nuestros productos, reducir los costos logísticos y mejorar la competitividad de nuestra producción”, sostuvo.
También alertó que la falta de inversiones puede profundizar las desigualdades entre el Norte argentino y otras regiones del país, que cuentan con mejores condiciones para movilizar mercancías y desarrollar sus economías.
En ese contexto, Sáenz defendió la necesidad de impulsar infraestructura, transporte y tecnología como herramientas para generar oportunidades. “Hay que terminar de una vez por todas con la postergación del norte”, insistió.
El reclamo adquiere especial relevancia en un escenario en el que la reducción de la intervención estatal y la participación privada ocupan un lugar central en la política económica nacional. Para Salta, el punto decisivo no es solamente quién administra el servicio ferroviario, sino qué garantías existen para que las inversiones lleguen efectivamente a los corredores que necesita la producción regional.
Empresarios de Salta también presionan por las obras
El pasado 7 de octubre, la Mesa Empresaria y Productiva de Salta, integrada por siete cámaras empresariales, reclamó que la recuperación de los ramales C-14 y C-15 sea incorporada como una obligación en el proceso licitatorio.
La coincidencia entre el Gobierno provincial y el sector privado busca fortalecer la presión sobre la Nación para evitar que las obras queden sujetas a decisiones empresariales que podrían priorizar otros tramos según su rentabilidad.
Sáenz convocó a los legisladores nacionales y a los representantes del Norte Grande a respaldar el planteo. “No se trata de intereses políticos ni partidarios. Lo que está en juego es el futuro de Salta, de los salteños y de todo el norte argentino”, expresó.
La discusión deja una cuestión central todavía pendiente: si el Gobierno nacional incorporará compromisos obligatorios de inversión para garantizar la recuperación de ambos ramales. Sin esa definición, el proceso de licitación no ofrece por sí solo una garantía de que las obras reclamadas por Salta se concreten.
Con información de Salta/12 para Página/12.







